En las clínicas dentales en Getafe se pregunta muchas veces acerca de las muelas del juicio: qué son, cuándo salen, de dónde provienen y cuál era su función, los problemas que pueden ocasionar y por qué se deben extraer. Por eso vamos a dar responder a estas preguntas en este artículo.

Las muelas del juicio, también llamados cordales o terceros molares, son los últimos molares que salen a cada lado del hueso maxilar y, como norma general, lo hacen entre los 16 y 20 años, pudiendo ser mucho antes o mucho después o, incluso, no hacerlo nunca. Debido a que son los últimos dientes en salir, a menudo no tienen suficiente espacio en la boca y pueden quedar atrapados por otros dientes o en el hueso, bajo el tejido gingival. En el caso de que queden retenidos por los dientes suelen producir un molesto dolor e hinchazón en la zona.

En las clínicas dentales en Getafe somos conscientes de que cuando estas muelas no consiguen salir totalmente, erupcionan giradas y empujan la dentadura, lo que causa movimiento en algunas piezas dentales. Por esta razón, recomendamos su extracción. La extracción de estas piezas es un procedimiento rutinario, en el que se aplica, en primer momento, anestesia en la zona durante toda la intervención quirúgica (que dura menos de 15 minutos). Después de la extracción hay que colocar una gasa en la zona para detener el sangrado y aliviaremos el dolor de la inflamación con analgésicos y otros medicamentos.

Las muelas del juicio son un vestigio del ser humano como especie, cuando estos tenían grandes maxilares para albergar este tercer par de molares. Creemos que les servían a nuestros antepasados para triturar los alimentos crudos. Sin embargo, actualmente no tienen ninguna utilidad, salvo la de complicar la higiene bucal.

En el equipo de profesionales de Dental Getafe somos expertos en este y otros tratamientos dentales.